Tras haber trabajado en los dos artículos anteriores objetivos ofensivos, vamos a cambiar completamente de tercio, para trabajar este mes los distintos sistemas defensivos que podemos emplear en base.
A mí me gusta decir siempre que yo utilizo la táctica del “camaleón”, es decir: no me gusta tener un patrón de juego determinado, ni defensiva ni ofensivamente hablando.
Yo considero que dependiendo de las armas que el rival utilice, nosotros dispondremos los escudos que mejor las rechacen, de esta forma nuestros chicos dominarán los distintos aspectos del juego, sin encasillarse en ninguno.
Esto les permitirá en el futuro adaptarse a cualquier entrenador sea cual sea su vocación y también alcanzar un grado de formación superior.
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